Dodge Charger. De profesión duro.

1970 Dodge Charger R/T

1970 Dodge Charger R/T

La era de los “muscle cars” ocupa un capítulo fundamental en la historia del automóvil, como el rock en la música o los pantalones de campana en la moda. En los 60 el epicentro de la industria automovilística mundial, Detroit, se apuntó al gimnasio y toda América se animó a lucir músculo.
El fenómeno sociocultural del Hot-Rod maduró como la propia sociedad y la industrialización de ambos supuso el fin de la época doraba del Hot Rod y la coronación del nuevo rey, el muscle car. Los rodders se veían batidos en su propio campo por potentes coches de serie, con altas prestaciones y precio asequible.

De entre los más peligrosos de la ciudad destacaba especialmente uno en su papel de chico duro del barrio, el Dodge Charger, y eso le proporcionó una prolífica carrera en las pantallas.
El abanderado de este movimiento llevaba sin embargo las ilustres siglas “GTO” y fue lanzado al mercado por la división Pontiac de General Motors. La reacción a su éxito vino de inmediato por parte del resto de divisiones del gigante industrial y Chrysler puso a trabajar de inmediato a los “Dodge Boys” para dar una respuesta contundente; si no habían sido los primeros deberían ser los mejores.

1964 Dodge HEMI Charger Concept

Coincidiendo con el lanzamiento del GTO, Dodge mostraba un nuevo concepto que utilizará después en su propósito. Chrysler se encuentra al término del desarrollo del nuevo motor HEMI V8 de 426 pulgadas cúbicas y había que buscarle alojamiento. Desarrollan un concept car que debía de servir de soporte para ello.

1964 Dodge Hemi Charger Concept

1964 Dodge Hemi Charger Concept

Partió del “Polara”, al que rediseñaron en un concepto casi futurista que tenía el único propósito de ser funcional junto con la pieza principal que debía ser su motor Hemi. El motor usado en el inicio del proyecto, a la espera de poder contar con el definitivo, era un V8 de 383 pc. El motor Hemi designado para el anuncio se usaba por un equipo de competición y rompió días antes. Lo curioso es que no fue posible encontrar otro motor 426 antes de la presentación de 1964 y el coche se enseñó sin el 426 que anunciaba sobre el capó y sin que nadie comprobase lo que había debajo.

1964 Dodge Hemi Charger Concept

1964 Dodge Hemi Charger Concept

Pero a diferencia de la mayoría de los Show Cars del momento, éste tenía más utilidad que la de ser mostrado y por tanto más camino recorrido.

1965 Dodge Charger Concept II

Los concesionarios Crysler piden imperiosamente un modelo que vender como muscle car, Plymouth sorprendía con el “Barracuda” del 64 tipo fastback y el tejano Carroll Shelby vitamina el mustang participando en el desarrollo del modelo fastback que se convierte en otro serio competidor. De modo que el ingeniero jefe de Dodge -Burt Bouwkamp- recibe el encargo de crear un muscle car y toma la base del concept car habilitado para soportar el nuevo motor 426. En su equipo cuenta con Bill Brownlie como jefe de diseño y con Chuck Kelly como planificador de producto, si bien el diseño exterior corre a cargo de Carl CAM Cameron

1965 Dodge Charger Concept II

1965 Dodge Charger Concept II

Al chasis del Polara de la plataforma B, que ahora se toma para la nueva versión llamada Coronet, se le dota de una carrocería fastback basada también en ambos y un interior de 4 asientos tipo butaca. El nombre de Charger que compartía con el primer prototipo se debía a las amplias luces traseras a lo ancho de la retaguardia.

1965 Dodge Charger Concept II

1965 Dodge Charger Concept II

Burt Bouwkamp habla sobre la presentación de 1965: “Construimos el auto concepto del Charger, el cual mostramos en los salones automotrices de 1965 para estimular el interés del mercado en el concepto. Fue el diseño aprobado, pero le dijimos a la prensa y a los asistentes de los salones automovilísticos que era solamente una idea de lo que construiríamos si este diseño les gustaba. Por supuesto que ya estaba previsto que les gustaría, y así sucedió efectivamente. La reacción general indicaba claramente que todo lo que Dodge tenía que hacer era colocarle defensas prácticas a ese diseño y comenzar la producción”

Primera generación 1966-67

Las diferencias del concept car con el de producción fueron pocas pero dignas de mención puesto que una de ellas es hoy seña de identidad del Charger. Carl CAM Cameron diseñó una regilla de “máquina de afeitar eléctrica” que escondía los faros delanteros para darle una personalidad aún más agresiva y de “chico malo”.

1966 Dodge Charger

1966 Dodge Charger

El cuidado del interior mereció también no pocos halagos. Se diseñó exclusivamente para el Charger y contaba con luces del tablero electro-luminiscentes que iluminaban tacómetro, velocímetro y medidores de alternador, combustible y temperatura. También se introdujeron por primera vez las luces de cortesía y la consola central corría hacia los asientos posteriores.
La motorización básica es el famoso motor 318 “wide block” de 230hp, al que se sumaban en la oferta el 361, 383 y 426 HEMI para el que fue creado el Charger Concept de 1964.
En 1966 el Charger se aventuró a disputar la NASCAR donde presentó ciertos problemas iniciales de estabilidad a altas velocidades, adaptando un pequeño spoiler trasero para corregir el problema.

1966-1967 Dodge Charger Spoiler

1966-1967 Dodge Charger Spoiler

Este spoiler estuvo después disponible como opcional en la versión de carretera, siendo el primer coche en ofrecerlo como accesorio.

Los resultados no pudieron ser mejores, David Pearson obtuvo la Victoria en 15 de las 42 pruebas en las que participó, alzándose también con el Campeonato del NASCAR Grand Nacional del 66.

1966 Nascar - Larry Frank David Pearson

1966 Nascar – #9 Larry Frank y #6 David Pearson

Dodge produjo 37.344 unidades. Una nada desdeñable cifra teniendo en cuenta la época y que la producción se inició bien entrado el año.

El modelo del 67 apenas incorpora modificaciones. Las más notorias la aparición del motor 440 Magnun de 375hp y la desaparición de la consola interior del habitáculo que dificultaba el acceso a los asientos traseros. Además se añaden opciones de lujo que lo equiparan al Coronet 500.
Dodge logra el campeonato de constructores en la NASCAR pero las ventas se resienten y en todo el 67 solamente se producen 15.788. La marca debe renovar el Charger si quiere que de verdad sea capaz de hacerse un sitio entre los más duros de la ciudad.

Segunda generación 1968-1970

Dodge pretendía dar una vuelta de tuerca a toda la serie de los B-body de la gama y empezó por el más deportivo Charger con ánimo de diferenciarlo aún más respecto al Coronet en el que se basaba. Los prototipos del Corvette de esos años que darían pie al C3 dejaban ver las líneas de “botella de Coca-Cola que se plasmaron en el modelo del 68. El diseñador Richard Sias optó por esta tendencia de doble diamante para el nuevo Dodge Charger y se daba a conocer al tiempo que el también nuevo Vette.

1968 Dodge Charger

1968 Dodge Charger

La ventana trasera cambió radicalmente prescindiendo del estilo fastback de su predecesor, asemejándose más a la del Pointiac GTO. La parrilla delantera que ocultaba premeditadamente las luces permaneció, aunque el mecanismo de rotación eléctrica completa cambio por otro más simple como los del Camaro RS. Además quisieron que fuera aún más agresivo al simular tomas de aire en las puertas. Desapareció por contra la luz trasera corrida como nota característica del Charger y se sustituyó por una doble pareja de pilotos.

1968 Dodge Charger R/T

1968 Dodge Charger R/T

A la lista de motorizaciones disponibles se unió la del “Slant Six” de 6 cilindros, 225 pulgadas cúbicas y 145hp pero que no estuvo a la altura de un público que ante todo tenía una palabra preferida en aquella época y era “prestaciones”. Paradójicamente el motor Hemi –la estrella de la potenvcia con sus 425hp- tampoco tenía la demanda deseada y ese año se venderían 475 unidades.
Quizás por ello -o precisamente pudo ser esta la causa- en el 68 se lanzaba el R/T (Road & Track) que montaba el otro gran motor de la gama, el 440 Magnun al que además acompañaban complementos como doble escape, llantas anchas y una transmisión automática de 4 velocidades. Estos eran fácilmente reconocibles porque a raíz de una campaña publicitaria de Crysler protagonizada por una abeja con un motor a la espalda, los R/T salían de fábrica pintados con franjas en la parte trasera del coche. Los demás modelos que participaron en la campaña recibieron esa misma distinción que consistía en dos franjas gruesas bordeadas por otras dos más delgadas.

1968 Dodge Charger Hemi

1968 Dodge Charger Hemi

Parece que los “Dodge boys” habían dado con la tecla porque salta al estrellato en la película “Bullit” de ese mismo año. En una de las más famosas escenas de persecución de la historia del cine, el Mustang de Steve Mcqueen persigue al Dodge Charger R/T de los “chico malos”. También ese año, el ya descatalogado Charger del 67 protagoniza la película Speedway junto a Elvis Presley y Nancy Sinatra, en la que revive los éxitos de la Nascar del primero de los modelos Charger.
En el 68 las ventas ascienden a 96.100 unidades del Charger, sólo 17.000 del R/T, desmontando por completo las previsiones de la fábrica que estimaba vender alrededor de 20.000 en total.

En 1969 las modificaciones afectan a la parrilla delantera, que se divide en dos al estilo del GTO y a las luces traseras, que aunque siguen separadas, se agrupan ahora en cada lado ocupando casi por completo el ancho.

1969 Dodge Charger R/T

1969 Dodge Charger R/T

La versión R/T perduró, pero cambiando las líneas de abejorro por una gruesa y dos delgadas bordeándola. La producción de ese año se mantiene, vendiéndose 89.200 unidades.

Al año siguiente volvería la parrilla única para esconder los faros delanteros y también el panel de luces traseras único que llegaba de extremo a extremo.

1970 Dodge Charger R/T 440

1970 Dodge Charger R/T 440

La parrilla quedaba rodeada de una amplia defensa cromada, completando la segunda generación que para muchos es la más representativa de todos los Charger de la historia.

Charger 500

Dodge no dejó de lado la Nascar pero la segunda generación de serie ya no demostraba el mismo potencial frente a otros como los Ford Torino o los Mercury Cyclone, de modo que en 1969 procedieron a desarrollar una versión de competición que llamaron Charger 500. El nombre procede del número de unidades que construyeron para cumplir con la normativa de la competición en la categoría Stock.

charger-500

Dodge Charger 500

Las modificaciones eran esencialmente aerodinámicas, debido a que esas eran precisamente las carencias de los coches de esta generación y fue construido por Creative Industries. Ahondando en esta necesidad aerodinámica la parrilla se sustituyó por la del Coronet y el techo se aplastó modificando su ángulo de caída. Respecto a su mecánica, montaba el motor de competición de Dodge que seguía siendo el Hemi 426 de 7 litros. Pero la mejoría no satisfizo a sus responsables que lo llevaron más allá en el Dodge Charger Daytona de 1969.

Charger Daytona

Al no quedar plenamente satisfechos con los resultados del Charger 500, Dodge volvió al túnel del viento y de allí sacó el Charger convertido en uno de los automóviles más singulares de la historia, lo que redunda en su categoría de clásico. Es uno de los coches más exclusivos, no en vano solamente se fabricaron 505 unidades con objeto de homologarlo para la competición. El morro terminaba completamente en punta buscando una aerodinámica mucho más radical, ratificado por el enorme alerón trasero que le dotaba de la estabilidad necesaria. Esta vez llevaba bajo el capó el motor 440 de la versión R/T.

1969 Dodge Charger Daytona

1969 Dodge Charger Daytona

El Daytona ganaba la primera carrera en la que participó, en Tagadella. El mismo escenario en el que el 24 de Marzo de 1970, batía un record de velocidad de la Nascar al superar por primera vez en esta carrera las 200 mph. Obtuvo 2 victorias en el 69 y otras cuatro en el 70, hasta que fue sustituido por el Plymouth Superbird que consiguiría 8.
La producción de este año se redujo a los 49.768 vehículos, con lo que era de esperar algún movimiento por parte de Dodge que veía que se apagaba el fervor por el Charger.

Tercera generación 1971-1974

La nueva generación presentaba unas curvas más suavizadas y de nuevo con una parrilla dividida más semejante si cabe al Pointiac GTO que se comercializaba justamente hasta el año anterior. Los faros ocultos estaban disponibles solamente como opción para los SE.

1971 Dodge Charger

1971 Dodge Charger

Dodge fusionó ese año las líneas comerciales Charger y Coronet, por lo que todos los cuatro puertas de la plataforma B (B-Body) se conocieron como Coronet y todos los dos puertas como Charger. Curiosamente el modelo estrella pasó a ser el Super Bee (con permiso del R/T) que provenía de la línea Coronet, convirtiéndose en el coche de los corredores callejeros. Precisamente del Coronet Super Bee se importó para toda la gama la opción “Ramcharger”, consistente en un sistema que permite de forma manual la entrada de aire frío en el carburador, a través de una toma específica en el cofre justo sobre el filtro del aire.

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1971 Dodge Charger Super Bee

El motor básico para el Super Bee era el 383 de 300hp, con opción a elegir el 440 Six Pack de 390hp o el 426 Hemi de 425hp.
La distancia entre ejes se reduce en 2 pulgadas.

A partir de aquí, las duras normas en materia de emisión de gases obligan a reducir drásticamente la potencia de los automóviles, propiciando el principio del fin de los muscle cars. En el 72 el Super Bee se sustituye por el Rallye-Package con estética deportiva pero con un motor inferior, el 318 pulgadas cúbicas. La gama la completan el modelo base, el SE y el R/T.

1972 Dodge Charger

1972 Dodge Charger

En el 73 además el Charger pierde toda referencia al que fue su principal rasgo característico, la parrilla que no dejaba que se le vieran los ojos.

1973 Dodge Charger SE

1973 Dodge Charger SE

La transformación se completó al año siguiente al enfatizar los aspectos relacionados con el confort en detrimento del rendimiento, como había sido imperativo en sus primeras series. Profundizando en este concepto se suavizó la suspensión para primar la comodidad, cambio que perduró en su cuarta generación.

1974 Dodge Charger SE

1974 Dodge Charger SE

La nostalgia por los vitaminados Charger de la segunda generación comienza a plasmarse en la gran pantalla, a donde regresa para continuar su carrera. En “Dirty Mary Crazy Larry” de 1974 tiene un papel estelar un Dodge Charger R/T del 69 como coche de la peculiar pareja, en un papel hecho a su medida.

Cuarta generación 1975-1978

Se puede decir que Dodge mantuvo el Charger por inercia comercial. El nombre que se había forjado garantizaba unas ventas fijas, de hecho el desarrollo específico para este modelo quedó reducido a la mínima expresión y se tomó casi tal cual el Crysler Córdoba con el nombre de Dodge Charger. El SE fue el único modelo disponible y aun así las ventas de ese año fueron de 30.812 unidades.

1975 Dodge Charger SE

1975 Dodge Charger SE

Quizás Dodge no se esperaba este resultado y pensó que podía relanzar la carrera del Charger así que expandió de nuevo la oferta al modelo básico, el Charger Sport y el Daytona, que se sumaban así al SE. Aunque tampoco tiraron la casa por la ventana ya que el básico y el Sport estaban sacados del Coronet de 1975. El Daytona debía ser el abanderado de las prestaciones, pero en realidad tampoco cumplió con las expectativas. Las ventas ascendieron hasta los 65.900 vehículos durante 1976.
Ese año vuelve a la pantalla en el largometraje “Cannonball”, donde un Charger de 1968 comparte elenco con lo más granado del mundo del automovilismo. El Charger ya era un icono, pero sus mejores años habían quedado atrás.

1977 Dodge Charger SE

1977 Dodge Charger SE

En el 77 desaparecen de nuevo el modelo básico y Sport. La línea que tomaban del Coronet es ahora parte de la gama Mónaco y el Charger cae en ventas hasta los 36.204. Son sus últimos coletazos para ser reemplazo en 1978 por el Dodge Mágnum. Este era una continuación de la línea del Charger emprendida en 1975.
Fuera ya del mercado, el Charger vive su segunda juventud al protagonizar la serie de TV “The Dukes of Hazard “ en la que cada episodio deleita al público con acrobáticas piruetas y saltos mortales. La popularización de la serie desde el 79 hasta el 85 sirve sin duda para amplificar la nostalgia por la segunda generación.

Quinta generación 1983-1987

Aprovechando el tirón, Dodge lanza una versión deportiva del Omni 024, basado en la plataforma L-body y que fue la respuesta de Crysler a la tercera generación Mustang con un diseño claramente inspirado en éste, y de igual forma alejados de sus antecesores. Esta edición llegaba en 1981 y se denominaba “Dodge Omni 024 Charger 2.2”. Montaba un 4 cilindros de 2.2 litros que rendía 84hp como tope de su oferta más radical. En 1983, Dodge riza el rizo y pasa a ser un modelo independiente llamado Dodge Charger, que se comercializa hasta el 87.

1983 Dodge Charger

1983 Dodge Charger

Quizás lo más significativo fue la participación de Carroll Shelby para crear una versión propia de esta peculiar reedición. Lo peor, que el nombre resultante, “Shelby Charger” lejos de ser atisbo de a lo que suena, prácticamente puede quedar en mera anécdota.
Pero el nuevo Charger, de estilo muy diferente a las primeras generaciones, no lo retira del cine, ni de las retinas de sus incondicionales. Al gran éxito de público en TV de la serie “The Dukes of Hazard “, le siguen películas como Chistine (1983), The Philadelphia Experiment (1984) y Blue Velvet (1986) en las que la segunda generación vuelve a tener su papel.
En los 90 se deja ver en “Forever Young” (1992), “Unlawful Entry”(1992), “The Vampire in Brooklyn” (1995), “Spy Hard” (1996), el remake de “Vanishing Pint” (1997), la primera parte de “Blade”(1998) y en la serie de TV “Vengance Unlimited” (1998).
Para entonces el Charger es mucho más que un coche de las viejas carreras callejeras de los 60 con pinta de malo. El cine, igual que el automóvil son formas de expresión sociales y en este caso personalizan el cambio de la sociedad automovilística americana que nació con el Hot Rod y quiso perdurar su rebeldía –de difente manera- con los muscle cars. Filón que aprovechó perfectamente la industria del sector.

1999 Dodge Charger R/T Concept

En las puertas del nuevo milenio Dodge presenta un concept car sorprendente. Era un musculoso prototipo basado fielmente en la segunda generaciön de charger. Esta elección no fue casual. El motor de este concepto usaba como combustible gas natural comprimido y las emisiones contaminantes eran despreciables.

1999 Dodge Charger R-T Concept Car

1999 Dodge Charger R-T Concept Car

El contraste al utilizar la reconocible imagen de los quemadores de gasolina por excelencia de la época de los muscle cars garantizaba la operación de marketing. Sin embargo para poco más sirvió y en la reedición que está por llegar habrá poco reconocible de este concepto, excepción hecha quizás de la parrilla en cruz.

Sexta generación 2005

Otras apariciones posteriores, como en la icónica saga de cine “Fast & Furious” anteceden o vaticinan el esperado regreso para muchos.
En 2005 la plataforma LX de Chrysler sucede a la LH en la que se basaban los modelos Concorde, 300M, LHS y Dodge Intrepid. A estos les sucede un nuevo Chrysler 300 y en el caso de Dodge el Magnun, que fuera curiosamente relevo del Charger en 1978 para descontinuarse en 1979.

2006 Dodge Charger R/T

2006 Dodge Charger R/T

En esta ocasión los papeles se invierten y es el Mágnum el que da paso al nuevo Charger en 2006. Hereda del primero la parrilla frontal e incluso las 4 puertas, aunque recibe un toque de agresividad y deportividad que recuerda el carácter de los que dejaron huella.
Las primeras versiones además tampoco transmitían en el cuello las mismas sensacines. El SE llevaba un motor 2.7L de 190hp que se quedaba en los 6 cilindros en V. Dodge trató de solucionar esta circunstancia con la esperada versión R/T que sustituía el motor por un Chrysler Hemi EZB V8 de 5.7L con 340hp, aunque lamentablemente sobre la misma sobria carcasa exterior. Una vez en faena, debieron pensar en Dodge, había que reeditar todas las viejas glorias y de esta manera vió la luz la versión Daytona R/T de 375hp que se distinguía por llevar la parrilla y el capó pintados en negro, con rayas laterales y un spoiler también en negro.

2006 Dodge Charger Daytona RT

2006 Dodge Charger Daytona RT

La nota distintiva tuvo que venir por parte del departamento de alto rendimiento de Chrysler SRT, de cuyo laboratorio salieron las versiones SRT-8 y SRT-8 Super Bee, ambos con motor de 425hp capaz de acelerar al coche de 0 a 100km/h en menos de 5 segundos.
En 2011 se produjo un esperado restyling que mejoró sensiblemente su apariencia. A pesar de que el nuevo diseño es ligeramente más pequeño, parece más ancho que su versión anterior, empezando a tomar un aire a lo que se podría esperar de él.

Para ello deben seguir contando con la división SRT, que son los que ponen “cordura” al Charger

Dodge Charger SRT
2011 Dodge Charger SRT

Ya sólo resta prescindir de las puertas traseras y un buen agente cinematográfico.

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Un pensamiento en “Dodge Charger. De profesión duro.

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