Alpine A110-50. Puro homenaje a la historia, por y para la competición.

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La competición  impulsó a Jean Redele a escribir en el libro de la historia del automovilismo una de las páginas que más admiración y pasión han despiertado hasta nuestros días. Quizás si no se hubiesen producido aquellas primeras victorias en la Mille Miglia y en los rallyes de los Alpes del 52 al 54 con el Renault 4CV, no hubiera sido concebida la marca Alpine como es ahora recordada. El homenaje de Renault al mito del A110 en la representativa cifra de su 50 aniversario, es toda una alegoría de este espíritu competitivo.

Alpine, la marca.

Jean Redele nació en 1922 en la localidad francesa de Dieppe. Su padre fue antiguo mecánico de Ferenc Szisz, primer piloto de fábrica de Renault Frères y vencedor del Gran Premio de Sarthe de 1906 en Le Mans. Además era el dueño de un concesionario Renault en las inmediaciones de la ciudad, dejando a su hijo la dirección del negocio a partir de 1946. Desde joven Jean participó en pruebas de velocidad con modelos de la marca. Al terminar la Segunda Guerra Mundial lo hacía con un Reanult 4CV(4/4) que él mismo prepara. Sus buenos resultados llaman la atención de la casa francesa que le llama a sus filas, convirtiéndose en piloto del equipo de rally de la Regie Renault desde el 51 hasta el 54. Sin duda la estrecha relación que mantiene siempre con la marca del rombo es clave para cimentar el mito de los Alpine. Su primera participación con el equipo oficial en el Rally de Montecarlo del 51 -con el 1063 también oficial ( versión de carrera del 4CV)- se salda con un cuarto puesto en su categoría. En ese año conseguiría la victoria en el Tour de Bélgica.

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Jean Redele

Según Redele el 4CV era demasiado pesado y encarga personalmente a Michelotti una carrocería para el “4CV Especial Sport”.

Mientras Allemano trabaja en este proyecto en Italia, decide financiar el desarrollo y comercialización de una caja de cambios de 5 velocidades creación de André-Georges Claude junto con su amigo Louis Pons –dueño de concesionarios Renault en París y Etampes-. Los dos participan en la Mille Miglia de 1952 tras incorporar ésta y otras modificaciones, consiguiendo la victoria en la categoría Sport 750 en su debut. Sin duda un éxito espectacular porque además rompe todos los records dejando a sus perseguidores a más de una hora. Redele no puede repetir éxito en Le Mans como lo hiciera su padre y a dos horas de la conclusión de la prueba debe abandonar cuando marchaba en cabeza de su categoría.

En 1953 el encargo a Michelotti es una realidad presentándolo a la línea de salida del rally de su localidad natal, Dieppe. El ligero “Renault Especial”, como se denominó, gana en la clasificación general por delante de dos Jaguar y un Porsche. Al término de la temporada el pequeño coche de Redele era tercero en la clasificación general del Tour de Francia de automóviles  por detrás de dos Alfa Romeo.

The first Redele Renault Special, Rally Dieppe 1953

primer Renault Special 1953

El hecho de haber creado un coche capaz de codearse con la élite del automovilismo internacional y de vencer en algunas de las más exigentes y prestigiosas pruebas del calendario, le llevan a consolidar la idea no sólo de crear su propio automóvil de competición, sino su propia marca. Con esta idea nace en 1955 la “Société des Automóviles Alpine”, en referencia a las victorias de la “Coupe des Alpes” del 53 y 54. “Cuando más me he divertido ha sido recorriendo en los Alpes a bordo del  4 CV Renault. Por eso he decidido que mis coches se llamen Alpine. Mis clientes tenían que disfrutar al conducir el coche que yo quería construir”

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Segundo Redele Special 1955

El “Redele Special” será la nueva versión de su particular coche de carreras de nuevo encargado a Italia. Pero para cuando lo recibe ya está inmerso en el desarrollo del “coach” A106 para el que cuenta con la financiación de Charles Escoffier. Cede el “Redele Special” a su amigo Jean-Claude Galtier –también propietario de un concesionario Reanult-  y cada uno con un coche se inscriben en la Mille Miglia del 55. Galtier gana su categoría con el “Redele Special” y Redele es segundo con el Coach.

En el Salón del Automóvil de París, el Coach ve oficialmente la luz como Alpine A106 (por partir de la mecánica del Renault 4Cv homologación 1063) y convirtiéndose así en el primer modelo oficial con la A ese 6 de octubre de 1955. El motor seguía siendo el 0.7 litros del 4cv de 4 cilindros en línea ofreciendo 3 diferentes potencias: 21, 30 y 43 CV. Pueden parecernos cifras ridículas, pero teniendo en cuenta que el A106 pesaba sólo 530kg, le permitían llegar a los 153km/h. El peculiar chasis basado también en el 4cv constaba de un tubo central sobre el que apoyaba el resto de la estructura y será característico de los modelos de la nueva marca al igual que lo es su tradicional motor trasero.

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Alpine A106

Redele siguió tanto con la evolución del A106 -que al final de su vida disponía de un motor 0.9L y 59CV- como con la evolución de la propia marca y pronto aparecerán el A106 cabrio y el A108 en una versión inicial también cabrio. Este segundo diseñado sobre la base del Renault Dauphine que era el sucesor del 4CV en los concesionarios y en los rallyes. Alpine tenía claro que la base de su éxito, además de los sencillos pero innovadores conceptos que aplicó su creador, era la fiabilidad mecánica que le otorgaban los componentes procedentes directamente de Renault. Esta fluida relación va estrechándose en la medida que los coches de Dieppe adquieren prestigio como automóviles de carreras con la consiguiente repercusión en sus ventas. Alpine por su parte gozaba de disponer de primera mano el material suficiente para su artesanal cadena de montaje, así como para sus proyectos de carreras que seguían siendo la esencia de su progreso. En este sentido será vital el expiloto de F1 Amedee Gordini que desarrolla los motores de competición Renault montados también en su “variante” Alpine. Se decía que eran coches irrompibles a pesar de su delicada ligereza.

El A108 se comercializaba con 3 motores: el 0.8L de 37CV y los 0.9L de 50 y 60cv. Con este modelo comienza la internacionalización de la marca y además de en Francia, su producción viaja a las plantas de San Bernardo do Campo en Brasil –donde se vendía bajo la marca Willis- y la de FASA Renault en Valladolid, aunque ya con el A110 en marcha.

Alpine A110 Berlinette

Como en toda evolución, los avances genéticos de una especie se deben al éxito o fracaso de adaptación de cada pequeña variación en su ADN. Pero la historia también nos ha enseñado que los grandes saltos evolutivos han venido de la conjunción de unas circunstancias excepcionales que propician la aparición de un grupo de individuos que manifiesta su superioridad competitiva en la lucha por la supervivencia.

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Este individuo privilegiado evolutivamente se presentó en el Salón de París de 1962 con el nombre de Alpine A110 Berlinette. Gordini avisaba al manifestar: “Las Berlinetas de Alpine van a sorprender al mundo” y aunque de forma muy resumida, pero así fue.

Al igual que el A108, el A110 tenía un chasis de acero tubular con carrocería de fibra de vidrio similar al Lotus Elan, que aparecía poco después que el A108. Esta vez estaba construido sobre la base del Renault 8 con motor de 956cc que en el Alpine rendía 51CV, aunque ya para el 64 contaba con el 1108cc de 66CV. Por supuesto casi al mismo tiempo que la versión de calle ya existía otra de competición con la que José Rosinski consigue el primer éxito del A110 en el Rally des Lions de 1963.

La colaboración de Renault se traduce en financiación adicional y en la preparación de Gordini del 1108cc de 4 cilindros que alcanza los 95CV. Para compensar el desequilibrio de pesos, se lleva el radiador a la parte delantera -reforzando para ello la transmisión- y se rediseña el morro del coche para albergar los faros de largo alcance necesarios en las competiciones de rally. Aún así el reparto de pesos era de 30/70, pero lejos de suponer un inconveniente era la mejor de las cualidades del A110. Según los propios pilotos de la marca tenía mejor comportamiento en curva que en recta. Recordemos que todos los vehículos de la A se construían bajo las premisas de minimizar el peso y el berlinette en particular tenía además una altura de sólo 113 cm. Sus mayores virtudes residían en su manejo y motricidad ya que el motor caía sobre el eje posterior. Se construirían 114 unidades de este modelo, aunque los 4 faros con el nuevo diseño será la nueva “cara” de los Alpine A110 desde entonces.

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Tanto las versiones de calle como las de carretera van recibiendo nuevas motorizaciones a la par que los equipos abandonan el antiguo A108. Así al 1108cc se incorpora un carburador de doble cuerpo para dejar paso después al 1296cc con 115CV y al 1255cc preparado de nuevo por Gordini con 5cv más en el A110 G (de Gordini) en 1967.

En cuanto a la competición, los mayores éxitos vendrían a partir de la materialización del equipo Alpine-Renault en el 67.  Bernard Tramont -que competía en el campeonato de España de Rally- cambia el 108 por el 110 en la temporada del 67, proclamándose Campeón de España de Rallyes de forma consecutiva las temporadas de 1967 y 1968 a los mandos de un Renault Alpine A110 1.300 bajo la escudería RACE. En 1968 Jean-Claude Andruet gana el primer Campeonato de Francia, repitiendo Jean Vinatier en el 69. En el 70 aparece el A110 1600 S (de sólo 620 kg) para homologarse en el grupo 4 con un motor de 1565cc del R-16 de nada menos que 140cv, que le sirve a Andruet para repetir victoria en el campeonato de Francia además del de Europa en ese mismo año.

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La temporada del 71 no puede empezar mejor para Alpine al monopolizar el podio del Rally de Montecarlo. A la victoria del sueco Ove Andersson le acompañan el segundo puesto de Jean-Luc Thérier y Andruet en el tercero. Ese año Andersson también conseguiría la victoria en el Rally de los Alpes y en Acrópolis. El año termina como empezó ya que Alpine se hace con el título de marcas en el Campeonato Internacional.

La inversión inicial de Reanult acaba convirtiéndose en la compra definitiva de la factoría de Dieppe y entonces se elige al pequeño A110 como coche oficial para el recién creado Campeonato Mundial de Rally del 73. Andruet se convierte en el hombre que inaugura el palmarés bajo el nombre de Campeonato Mundial de Rally al vencer en Montecarlo y Alpine en el primer constructor en alzarse con ese título al concluir la temporada.

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Renault Alpine A110 1800 de Jean-Claude Andruet – Biche Espinos. Ganador del 42º Rallye Automobile de Monte-Carlo 1973

Como ocurre también en la naturaleza, sólo un gran depredador es capaz de acabar con la posición dominante de otro y en 1974 entra en juego el Lancia Stratos convirtiéndose en un rival implacable.

En 1978 Reanult da por concluida la producción del A110. En total se fabricaron alrededor de 10.000 unidades, de las cuales casi 2.000 salieron de la planta de FASA en Valladolid.

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En su memoria, Renault Sport Technologies ha construido un Concept Car que sobre el papel no lo parece. En el 50 aniversario de uno de los grandes protagonistas de la historia de los Rallyes, no cabía otra que presentar un digno reconocimiento. El Alpine A110-50, obra de los diseñadores Yann Jarsalle y Axel Breun,  no sólo es un vistoso prototipo que adquiere conceptos estéticos del Renault DeZir. Se trata de un verdadero automóvil de competición, en el que cada uno de los innumerables detalles tecnológicos que la marca ha incluido, están pensados para hacerlo correr.

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Como ha sido tradición en los Alpine, el A110-50 está basado en el actual modelo de competición de la casa del rombo. El chasis tubular -obra de Renault Sport- es una evolución del desarrollado para el Megane Trophy de competición, manteniendo la misma batalla que éste de 2625mm, aunque con mayor ancho de vías. Se han rebajado el arco del habitáculo y la cruceta central del hueco del motor para hacer el coche más bajo.

El motor está también sacado del Trophy, un V6 de 3.5 litros y 400CV, aunque en esta reedición va colocado por delante del eje posterior en posición central trasera. Con ello el reparto de pesos es del 49% sobre el eje delantero y 51% sobre el trasero.

La carrocería, construida por Faster en fibra de carbono y con acabado en “azul Alpine”, ayuda a que el peso final del coche en vacío sea apenas de 880kg.

Se puede decir que el nuevo Alpine tiene la esencia de los que arrasaran el los rallyes a finales de los 60 y principios de los 70, pero parece que esta vez más orientado a las categorías GT que a los rallyes. Eso es al menos lo que cuentan de él la infinidad de atributos especiales que presenta como el sistema de gatos de levantamiento para realizar los cambios de ruedas de forma más rápida.

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Además es evidente la intención por aprovechar el efecto suelo al incorporar un deflector oculto en el paragolpes y un difusor trasero de fondo plano, que se complementan con un alerón trasero totalmente regulable. Para este desarrollo, los ingenieros de Renault han recurrido a la dinámica de fluidos computerizada (CFD) que se emplea en F1, tal y como ya se hiciera con el Megane Trophy. Las llantas de 21” van fijadas mediante una sola tuerca y han optado por amortiguadores Sachs montados sobre los triángulos inferiores ofreciendo multitud de posibilidades en su reglaje. Por último, dispone también de un embrague bidisco cerámico, automático en la reducción de marchas.

Hasta 50 parámetros de motor, cambio y suspensión son monitorizables mediante el software Wintax 4.0 que incorpora para facilitar las funciones de reglaje.

Tampoco faltan los guiños al modelo homenajeado como los faros adicionales frontales de diodos amarillos, que simulan los 4 faros delanteros característicos del mito.

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El A110-50 es un alarde en toda regla que no podemos dejar de agradecer a la marca francesa. Pero realmente no se parecía a un Concept Car y de hecho Reanult no se conformó con pasearlo por salones del automóvil. Lo vimos también rodando por el circuito de Montecarlo y en las manos de Jean Ragnotti –piloto de Renault en los 70- en un tramo del histórico rally en el que forjó su leyenda, rodando rueda a rueda con un Alpine A110.

Como se ha confirmado, la intención de Renault iba aún más allá de rendir la merecida pleitesía. El Alpine A110-50 será realidad en “breve”. Stephen Norman, jefe de marketing de Renault, ha asegurado que el renacido Alpine estará en los concesionarios antes de acabar el 2015. Para ello pretenden contar con la ayuda de Caterham -especialista en deportivos ligeros- desde donde ya se ha indicado que el motor podría ser un cuatro cilindros que llegaría hasta los 270Cv gracias a un turbo. Pero al miso tiempo advierten que poco tendrá que ver con este A110-50.

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